Fotografía: Renata Fraga
Fotografía: Renata Fraga

En la ansiedad de salir a la luz muchas veces hay detalles importantes que quedan en el camino y son decisivos para el crecimiento de un emprendimiento. Sobretodo si se trata de un proyecto con la sustentabilidad socioambiental como horizonte

Las redes sociales son un mar tanto de posibilidades como de confusión y estrés si se trata de querer encontrar al público de un proyecto en crecimiento. Mucho más si se trata de una sola persona persona haciendo casi todo: diseñar, coser, publicar, tomar las fotos, escribir los textos creativos, administrar más de una red social, mantener la tienda virtual, etc. Por eso, vamos a pasar en limpio algunos errores muy comunes de comunicación que son fáciles de evitar. Agarren papel y lápiz:

No planificar y limitarse sólo a la promoción de colecciones

Creer que la comunicación sólo es pensar el nombre del emprendimiento, armar un perfil con onda en Instagram y mostrar tus creaciones con fotos cancheras. Hay un trabajo para dar vida a esos productos, existe un mensaje que quieren dar, un motor que las llevó a pensar en diseñar sostenible, existen personas a las que quieren llegar. Entre todas esas partes hay hilos que tejer y consolidar. Hay muchísimas maneras de mostrarse sin limitarse a armar un catálogo en Instagram y lo mejor es que cada proyecto tiene un plus único que puede diferenciarlo perfectamente de otras, ¡encuentren el del suyo!

Las estrategias tradicionales no bastan para crear una marca sostenible, porque su objetivo no es el tradicional. Pensar en reducir el consumo, en contemplar la materia prima como un elemento primordial, valorar el trabajo textil libre de mano esclava, creer en el trabajo en comunidad incorporando técnicas ancestrales no emparentadas con la industria en serie. Entonces, ¿por qué la comunicación puede quedar fuera de eso?

Pensar la comunicación de moda sostenible de la misma manera que pensaríamos la comunicación de moda tradicional es un problema. Por otro lado, reducir la comunicación a la publicidad también es un gran obstáculo. Muchas cosas importantes quedan afuera, pero eso lo conversamos en otro artículo.

Mostrar sólo el producto y no el proceso, las manos, las caras, la historia

Cada marca sostenible tiene una historia para contar, una historia que no puede mostrar la industria de la moda tradicional. ¡Sacala a la luz! A una marca tradicional posiblemente no le convenga ventilar el detrás de escena, por los mismos motivos que existe Fashion Revolution preguntándoles ¿quién hizo mi ropa? Pero para las sostenibles es el az en la manga, es el motivo por el que están haciendo lo que hacen.

Al público atraído por lo sostenible le interesa tanto lo que hacen como saber con quiénes trabajan, de qué manera, qué les llevó a diseñar sostenible y por qué. Una historia es mucho más jugosa que un diseño bonito y ecológico. Por supuesto que si sólo hablamos de sostenibilidad, el universo entero se aburre, ¡nos gusta el diseño, la moda, las tendencias! Hay que encontrar el balance. Una marca que me encanta como lo hace sin necesidad de estar mostrando todo el tiempo lo sostenible que es, es Reformation. Por Dios, amo el trabajo de esta gente, es hermoso. Sueño con que pronto acá en Argentina o en mis queridos países hermanos existan empresas así. Sé que hay mucha gente talentosa trabajando para que eso pase. Sigamos.

Olvidar que el objetivo no es sólo vender

La culpa, el miedo, el no saber cómo, también la ansiedad por generar clientes bloquea muy buenos proyectos y no es la falta de habilidad. Aún así, más seguido de lo que me gustaría escucho como emprendimientos encasillan sus objetivos sólo en el dinero olvidando sus horizontes. Los ejes para que una marca sostenible sea rentable económicamente son crear comunidad, feedback, otra manera de pensar y de ver y vivir la moda. Para que el ingreso económico se mantenga e incluso crezca, parte de la comunicación hay que enfocarla en conocer y reeducar al público. Son elementos primordiales a la hora de planear cómo nos comunicamos.

Basar las campañas (únicamente) en las creaciones

Descontextualizar nuestro trabajo es obsoleto en el mundo que queremos crear. La mejor manera de poder hacer llegar lo que hacés es contando tu historia y la historia de tu trabajo, no sólo el final. La moda sostenible viene a poner sobre la mesa la idea de que cada pieza es única y tiene vida propia. Hay que transformar lo que hacemos en historias, que de hecho existen, pero el truco es contarlas. Porque cada objeto creado es una pieza en el universo sostenible, que viene a jugar un rol determinado en este nuevo mundo posible.



Mostrar una nueva visión de mundo dentro de la industria de la moda, una de las más poderosas y competitivas que existen es todo un desafío. No perder de foco que cada marca es una pieza más pero tan fundamental como las otras en el camino de lo sostenible es imprescindible para generar esa visión en serio, ¡sin medias tintas!

Luján.-


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