Fotografía: Sai de Silva

Te esmerás por hacer de tu producto algo único, con espíritu, seleccionás las telas con amor, diseñás con todas las ganas pero no alcanza para salir a la luz y estar a la par de las casas de diseño que te inspiran.

Crees en lo que hacés, volvés a elegir el camino del diseño sostenible cada día, pero las dificultades que se cruzan dan ganas de bajar los brazos más de una vez. Hay algo que no funciona y no sabes qué. Hasta que lo reconocés: hay miles de marcas, la industria de la moda es enorme, competís por tu público con gigantes y con miles de emprendedoras como vos, y no sólo eso, a vos se te dio por la moda consciente. Suena desalentador, pero ahí está la clave de tu diferencia.

Una de los primeras ladronas de entusiasmo es la comparación constante a la que nos someten las redes sociales, porque si bien funcionan como una herramienta salvadora para que los emprendimientos se acerquen a su público también los pone en ese punto incómodo de “tener que estar a la altura”. Otra es la falta de constancia por la pérdida de ese entusiasmo, porque hay otras obligaciones que se interponen, incluso puede ser la existencia de otro trabajo. La lista puede ser larga, no importa cuáles ni cuántas sean sino tener en claro el panorama de qué estamos haciendo y porqué.

Comunicar diferente: hacer ético, comunicar ético

La comunicación de un producto sostenible, con compromiso socioambiental, no puede llegar al público de la misma manera que cualquier otro producto. Hacer una marca respetuosa del entorno implica no sólo contemplar qué materias primas usar o las condiciones laborales de quienes cosen, sino revisar todos los componentes del sistema.

¿Se te ocurrió alguna vez que armar campañas tradicionales como cualquier casa de moda puede no funcionar para tu proyecto? ¿Que los mismos modelos  y el mismo estilo de mensajes pueden no cuadrar? La comunicación de marca es el ABC de nuestro éxito, diferenciarse es necesario en un doble sentido: distinguirte de otras marcas y además distinguirte por tu elección de base, el respeto socioambiental.

Enfocate: tu público tiene que encontrar tu marca

Lo tuyo es consciencia socioambiental, no podés dejar esa pata afuera en tus campañas, en tu diálogo con tus clientes. No se trata de hacer campañas de colecciones en medio del campo, abrazando árboles o de hacer vestidos con tapitas de gaseosa. Puede ser una buena idea lo del vestido de tapitas, no lo sé, pero el enfoque debe estar en dar con los canales y el tono adecuado con el que tu público empatiza. Además hay que atender al ritmo y el tiempo que lleve tu producción. Es vital encontrar una armonía entre fabricación y consumo, generando un ciclo muy distinto a la linealidad vertical de la moda tradicional o el fast fashion. En general las marcas sostenibles no producen colecciones al mismo ritmo que el resto de las marcas y cambiar el chip en la búsqueda de la novedad y el impacto en las y los clientes es vital.



Como mencioné en el primer punto, la moda efímera no tiene nada que ver con la moda sostenible, entonces ¿por qué crees que vale igual a la hora de comunicar? ¿qué te hace pensar que el modo de llegar a tu público es spameando por todas las redes sociales o armando colecciones cápsula que no das a conocer en ningún lado? Ni tanto ni tan poco, es cuestión de encontrar el pulso propio que sintonice con el público que está buscando tu marca sin saberlo.  Quién busca moda sostenible no está detrás de los anuncios de Facebook de botas con descuento o las ofertas de fin de temporada que se cruzan en Instagram.

Comunicación sólida no sólo hacia afuera

De la misma manera que no sirve utilizar las estrategias tradicionales para las marcas de moda sostenible, tampoco sirven los patrones clásicos de trabajo. Esto no quiere decir que hay que inventar un mundo nuevo, nuevas estrategias comunicacionales y productivas, más bien se trata de reinventarlas, con las dificultades que esto conlleve. Los modos de producción actuales están pensados para un fin específico: la producción masiva en serie, no hay vuelta.

Si bien agiliza la producción tiene las consecuencias negativas que ya conocemos, entonces, entendiendo sus limitaciones, es posible resignificarla, pensar otra relación con proveedores de materias primas o complementos, con empleados/as y socias/os y otros modos de producir. Retomando la idea del ciclo natural circular, la producción recupera su aspecto más humano.

Hacés moda sostenible por el ambiente y por tu bolsillo

Te interesan cosas que a muchos diseñadores no y merecés tu espacio, no sólo tu espacio, sino ganar dinero por eso. El mundo que habitamos no se mueve de otra manera que no sea por dinero así que mientras estas sean las reglas del juego, vas a tener que pensar en serio cómo sostener tu marca y pagar la renta a principio de mes, no es una opción. Cada plan de comunicación tiene que tener como resultado crear ingresos para que tu negocio se consolide y para que puedas pensar en cosas más creativas que saldar deudas.



Es falso que el buen vivir socioambiental, la moda y un buen ingreso son incompatibles. Hace rato fue desterrado el mito de que hay que ser un “jipi” mantenido por padres ricos para convivir en armonía con el ambiente. Los últimos años fueron testigos de que si bien como humanos seguimos causando daños irreparables, hay una porción importante de la población que encontró otros modos de existir sin irse a vivir a una cueva en la montaña: minimizando las consecuencias negativas, aumentado las positivas y viviendo como personas “normales” que tiene una obra social, una casa y una familia.

Influencers integrales

Los Influencers están de moda, pero una vez más, no todo es lo mismo. Dar con la persona que pueda llevar tu marca y que eso tenga efectos positivos en tus ventas no es tan sencillo. No cualquiera puede llevar la bandera de la sostenibilidad con coherencia y muchas veces algunas marcas caen en descuidar este aspecto porque consiguen que alguien carismático y conocido lleve su producto. Muchas veces es mucho más efectivo que tu modelo sea una cara desconocida, el público común y silvestre o vos misma. Nada genera más confianza que alguien haciendo lo que dice que hay que hacer.

Postventa ¿cuál es el diálogo con tus clientes?

Al comienzo hablamos de un ciclo circular en la relación producción y venta. En ella también entra el diálogo con tus clientes. ¿Les diste lo que buscaban? ¿tienen sugerencias para hacerte? ¿hay algo más que puedas hacer por ellos/ellas?



Las grandes marcas testean a sus clientes para “darles lo que quieren” pero muy pocas atienden de manera real las necesidades posteriores a la compra. Para que una marca sea 100% sostenible no alcanza con devolver el dinero si no están satisfechos con el producto. Consolidar un vínculo no sólo sirve para lograr fidelidad sino también para cumplir con el último eslabón de la sostenibilidad y enlazarlo a la producción de nuevo.

Muchas son las cosas para trabajar en el camino de la moda y la sostenibilidad. Si elegiste ese camino sabés de antemano que la tarea no es fácil pero hay maneras de lograr que el camino sea más amigable. En síntesis, repasemos las cuestiones que importan a la comunicación de una marca sostenible:

  • Las campañas tradicionales de moda no sirven, ni en los modelos ni en los mensajes
  • Comunicar no sólo estilo, sino espíritu (sostenible)
  • Atender con el mismo amor la comunicación de tus productos y la de tu equipo de trabajo
  • Una marca sustentable también debe ser rentable económicamente
  • El mejor influencer es la confianza
  • Cuidar a tus clientes, el último y primer eslabón de tu trabajo

Y añado un último punto: tu propia corazonada, “eso” que sólo vos sabés que necesita tu trabajo, ¡no lo ignores!

Luján.-

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